Producción de gas argentino alcanza niveles récord y aceleraría envíos a Chile

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La industria gasífera local se encuentra expectante a raíz del importante aumento de la producción que viene reportando Argentina, uno de los principales productores a nivel mundial y con quien Chile tiene planificado retomar la importación a partir de octubre, once años después que se interrumpiera el suministro.

Según las últimas cifras oficiales del gobierno trasandino, en junio pasado la producción fue de 132,3 millones de metros cúbicos por día, un incremento de 8,2% en comparación con el mismo mes del ejercicio anterior, siendo además el mejor mes de producción de gas desde agosto de 2010. La variación semestral, en tanto, fue de un alza de hasta 4,6%.

Todas estas cifras toman mayor relevancia en circunstancias de que, este miércoles, una nutrida delegación de ministros argentinos visitará el país, entre ellos el titular de Energía, Juan Iguacel, quien -entre los temas a tratar- tiene considerado la revisión de los permisos de exportación de gas, lo que incluso podría adelantar el envío de gas desde ese país.

Estas autorizaciones son claves para que, por ejemplo, se pongan en funcionamiento los contratos suscritos por la firma Methanex que fueron anunciados la semana pasada y que cuentan con la característica de ser contratos ininterrumpibles, producto del tipo de yacimiento que está siendo explotado del otro lado de la cordillera, que permiten una producción con flujos cada vez más grandes.

El impuesto al GNC

En ese escenario, y para aprovechar estos mayores niveles de producción del gas argentino, que además sería importado al mismo valor que se comercializa en Argentina, desde el gremio que reúne a las empresas de la industria gasífera apuntan a la importancia que tiene el disminuir los impuestos asociados al gas natural comprimido (GNC).

La apuesta es que en la reforma tributaria que anunciará el gobierno este mes se incluya una rebaja al gravamen y que este quede en el mismo nivel que se aplica al diésel.

“Esperamos que el Gobierno haga suya esta propuesta, de tal forma de darle al gas vehicular la posibilidad de competir en igualdad de condiciones y ser una opción real, especialmente para el transporte público y de carga”, explica Carlos Cortés, director ejecutivo de la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN).

Según un estudio elaborado por Econsult que fue presentado por la AGN al ministro de Hacienda Felipe Larraín en abril de este año, se pesquisó que el impacto que tendría el igualar el impuesto al GNC con el del diésel provocaría una pérdida en las arcas fiscales de unos US$ 34 millones, en caso de que el 20% de los taxis y camionetas (16 mil vehículos) a gasolina se convirtieran.

Sin embargo, esta menor recaudación se vería parcialmente contrarrestada por la baja en los costos económicos asociados a menores niveles de contaminación, los que se estima podrían alcanzar US$ 17 millones.

Fuente: EyN.

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