Nueva medida de restricción vehicular comenzará a regir a partir de 2017

577 0
577 0
restriccion-vehicular

Hace 25 años, las autoridades de la época promovían la medida que eximía a los vehículos con convertidor catalítico de cualquier restricción vehicular y, de esta forma, apoyaban la iniciativa de optar por la tecnología menos contaminante para circular libremente y sin problemas durante los días con niveles críticos de contaminación. Sin duda, en 1991 la idea fue exitosa y marcó la diferencia, pero aunque actualmente sólo circulan 46 mil automóviles no catalíticos, el crecimiento del parque automotor con sello verde ha llegado a los 1.8 millones de vehículos y está causando considerables efectos negativos en el escenario medioambiental. De hecho, estos casi dos millones de automóviles aportan un 35% de la contaminación proveniente del sector transporte. Y, además, genera el 41% del material particulado fino (MP 2,5), reconocido como el más dañino para la salud, el cual se puede ver reflejado en épocas de invierno cuando las enfermedades respiratorias aumentan considerablemente.

Es así como a principios de este año, el Ministerio del Medio Ambiente confirmó que la nueva medida de restricción vehicular que forma parte del Plan de Descontaminación de la Región Metropolitana por Material Particulado y que afectará a vehículos catalíticos anteriores a 2012 comenzará a regir a partir de 2017. Todo esto con objetivos claros: reducir en un 60% las emisiones del material particulado proveniente de las fuentes móviles livianas en un período de diez años y pasar de los 51 episodios medioambientales críticos constatados el año pasado a sólo cinco.

Para alcanzar dicha meta, la medida central es una restricción “inteligente” o permanente a los automóviles con sello verde fabricados antes de 2012 y que, actualmente, suman un millón 96 mil 269 vehículos. Vale preguntarse ¿por qué quedan exentos estos modelos? La respuesta es bastante concreta: los automóviles posteriores a 2012 contaminan diez veces menos, esto se debe a que incorporan mejores tecnologías dentro de su funcionamiento. Si tomamos en cuenta el fundamento que llevó a desarrollar esta medida, hoy adquiere mucho más sentido que antes el hecho de informarse y analizar cuán eficientes son los automóviles que ofrece el mercado nacional para que, de esta forma, si existe la opción de comprar un vehículo por primera vez y/o reemplazar un modelo antiguo, la decisión de compra que se tome sea inteligente, efectiva y eficiente. Sólo de esta manera, será posible alcanzar las metas de descontaminación medioambiental que se proponen y mejorar la calidad de vida de los chilenos y todos los habitantes que residen en nuestro país.

Fuente: top-ten.cl

In this article