Madurez tecnológica es lo que se requiere para que la energía marina sea competitiva

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“El mar es un mundo y las energías  marinas tienen futuro. La gran brecha que tenemos es la madurez tecnológica solamente”

Dentro de la Fundación Chile existe un proyecto que empuja  la energía undimotriz (energía a través de las olas), para comprender cuáles son las oportunidades que la industria nacional podría contribuir al transformarse en una potencia industrial marina, explicó Carolina Cuevas, Líder del Área de Sustentabilidad del organismo.

Dentro del marco de Meric (Marine Energy Research & Innovation Center), Fundación Chile tiene la función de análisis de costos, pero “como ya sabemos que ese precio saldrá alto, comparado con otras energías renovables, nosotros no queremos quedarnos en esta etapa, que puede ser hasta contraproducente y con ellos surge la posibilidad de cerrar la puerta a las marinas”, adelantó.

Meric, como centro de excelencia financiado por privados y el gobierno de Chile, es el marco que acoge el estudio liderado por Cuevas. Cuenta con el apoyo privado de Naval Energy, Enel Green Power y un grupo de socios para implementarlo,  como Fundación Chile, Universidad Católica, Universidad Austral e INRIA Chile. Cada de una de estos socios tienen un rol particular. Unos ven la bío corrosión, por ejemplo; otros, modelos para entender el comportamiento de las olas y las mareas; o evalúan dispositivos; también estudios sociales para ver la aceptación de esta tecnología; y, por supuesto, analizar los mamíferos y cómo los impactaría.

El estudio se inició en octubre de 2017 y finaliza en agosto de este año. “Esperamos que los resultados nos puedan permitir una etapa de continuidad, pero siempre entendiendo en que es una tecnología incipiente. Pero será un estudio que dará las primeras señales que nos permita focalizar esfuerzos en algunas zonas o industrias particulares para profundizar las oportunidades que tiene”, explicó Cuevas a Revista Energía.

Carolina Cuevas dijo que la gran brecha tecnológica que existe es la que no permite desarrollar una fase comercial de undimotriz o energía basada en las olas. Esta podría aplicarse a lo largo del país, principalmente entre la V región hacia delante. “El I + D que llegue a desarrollarse en Chile y probado en costas extremas como las nuestras, son una garantía de que funcionarán en otros lugares. Por lo tanto, es todo un desafío para nuestro país”, aclaró la profesional.

En cambio, la tecnología mareomotriz, basado en las mareas, tiene una tecnología más desarrollada. Chile cuenta con tres o cuatro empresas en etapa de desarrollo comercial. Francia, Escocia, son buenos ejemplos en avance de mareomotriz pero siempre con la ayuda de avanzadas políticas públicas. Pero todavía la undimotriz  está en una fase incipiente. No converge aún en lo comercial. “Existe la incertidumbre si va a lograr converger a precios competitivos”, diferenció Cuevas.

La energía marina, reconoció la Líder de Sustentabilidad de Fundación Chile, es más incipiente, pero tiene un potencial enorme. Actualmente, en término de costos estaría a la altura de la solar al inicio de la década. “Lo único que puede ayudar a bajar los costos de las marinas, es la tecnología y ahí está la fortaleza de esta iniciativa”.

“El mar es un mundo y las energías  marinas tienen futuro. La gran brecha que tenemos es la madurez tecnológica solamente”, concluyó Carolina Cuevas.

Fuente: Revista Energía.

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