Luca D’Agnese: ”Estoy 100% seguro de que nunca vamos a hacer tres mil MW en Chile en los próximos años”

Chile tiene más similitudes con los mercados eléctricos europeos -maduros, con infraestructura de base más avanzada y con un marco regulatorio previsible-, que con los latinoamericanos, señala de entrada el gerente general de Enersis, Luca d’Agnese. “La energía de base del país ya está”, dice, y explica que esta es la principal razón por la que el grupo controlado por la italiana Enel propuso separar los activos locales del resto de Latinoamérica.

Un plan que ha sido cuestionado entre los minoritarios -especialmente por las AFP-, que critican que se desconocen los beneficios de la operación. “Hay una necesidad de simplificar la estructura, para hacer más claro a los accionistas cuál es el valor de los distintos negocios”, advierte. Y, aunque reconoce que en Chile es difícil lograr las autorizaciones de proyectos, cree que el país sigue siendo atractivo y continuará recibiendo inversiones.

“No lograr un proyecto es un riesgo, pero desde el punto de vista financiero el dinero se gasta cuando el proyecto empieza. En la fase de desarrollo, la inversión es muy limitada. La mayoría de la inversión se hace cuando el proyecto se empieza a construir”, explica.

Dos de los principales proyectos que impulsó Endesa ya no están en carpeta: HidroAysén y Punta Alcalde.

-En el aumento de capital de 2012 se solicitaron recursos que, como dicen los accionistas minoritarios, eran para invertir en proyectos. Y muchos de ellos ya no existen. ¿Hasta cuándo deberán esperar para ver algún beneficio?

“Aquí hay dos cosas. El uso de fondos de la ampliación de capital no es para inversión en plantas. Esas inversiones se hacen con fondos propios, especialmente porque la plata (del aumento de capital) está en Enersis y las plantas las hace Endesa. Esta última va a seguir su plan de inversión con los flujos de caja y con la posibilidad de tomar deuda. Es una empresa independiente. Por su parte, Enersis tiene un plan que ha sido compartido con sus accionistas de utilizar esos fondos para compra de minoritarios y fusiones y adquisiciones (M&A). Eso es bastante distinto de la cartera de proyectos. Son dos direcciones de crecimiento”.

-¿Y en cuánto tiempo podríamos ver una operación en Chile?

“No sé, porque estamos mirando todos los mercados, no necesariamente Chile. Tenemos conversaciones, pero no las comentamos”.

-“El Mercurio” publicó este jueves que, según información de la Comisión Nacional de Energía (CNE), a julio solo existen cuatro proyectos en carpeta y solo dos eran nuevos, por 437 MW. ¿No cree que sea muy poco ambicioso para lo que esperaba el mercado?

“Hay una cartera que está aprobada por el directorio de Endesa Chile y que en el país tiene un total de tres mil MW. No hemos comentado el nombre de los proyectos totales porque la estrategia de la compañía es tener iniciativas que cuenten con apoyo de la comunidad, de los stakeholders , de quienes viven en la zona, las autoridades, y los negocios que operan en el área, y que pueden beneficiarse del trabajo que se genera para construir una planta. Esto es una primera etapa. La segunda etapa es de una autorización formal del proyecto”.

-Pero los tres mil MW incluyen una cartera de 23 proyectos…

“En la cartera están todos los proyectos que están en diferentes etapas”.

-Entonces, ¿hay algunos que hoy son solo ideas?

“Nunca son ideas. Hay proyectos que no están todavía en la fase de autorización formal y por eso no están en la CNE”.

-Entre los 23, ¿cuántos ya iniciaron la relación con las comunidades?

“Todos, si no, no lo ponemos en la cartera de inversiones”.

-Pero si ya empezó ese proceso, ¿por qué no los hacen públicos? Ustedes han dicho que la estrategia de no informarlos es porque quieren primero acercarse a la comunidad…

“Sí, porque preferimos hablar con ellos sin que esta discusión se haga en todos los diarios”.

-Pero si ya existe ese trabajo con todos, me imagino que no habría problema en que la cartera se haga pública…

“Es como los M&A. Hay un momento cuando comienzo las conversaciones, y otro donde cierro el acuerdo. Después de este último, todo se hace público (…) Hemos empezado a trabajar en terreno en 23 proyectos, a discutir con los propietarios de los fundos, a entender la situación de las comunidades, a encontrar al alcalde, las autoridades, a empezar el trabajo de estudio y de relacionamiento con todos”.

-Son muy preliminares, entonces…

“Algunos son muy preliminares, otros más avanzados”.

-De los 23, ¿cuántos están avanzados?

“Entre los 23 proyectos, está Neltume, que es público y está bastante avanzado. Otros están en etapa más inicial”.

-Pero, de la totalidad, ¿cuántos de los 23 presentan avances?

“Son mucho más de cuatro, pero no puedo decir más. Además, ¿cuál es la definición de avanzado?”.

-Usted dice que son más de cuatro, pero la CNE informa por transparencia que solo hay cuatro…

“Yo estoy diciendo algo distinto. Los cuatro usted los obtuvo de la CNE, que recibe cada seis meses todos los proyectos nuevos, porque nosotros decimos “hemos presentado la documentación oficial para pedir la autorización de estos”. Es una forma de dar cuenta de cuántos pasan de una etapa a otra, pero son trabajos que se hacen en paralelo (…) Lo que obtuvo de la CNE es una parte del avance, que es de los proyectos que pasaron a la etapa de pedir autorización. Hay otros proyectos que avanzan sobre el eje de trabajo, que son de proyección técnica o de relacionamiento con las comunidades”.

-¿Cuántos proyectos se podrían ver en la próxima actualización de la lista de la CNE?

“Depende de cómo avanzamos en el trabajo los próximos seis meses”.

-¿No tiene estimación?

“No. Pueden ser algunos más o pueden ser cero, dependiendo del avance. Este tipo de trabajo no depende solo de nosotros, sino de las comunidades, de la contratación con los propietarios del área, de cuánto avanzan los estudios técnicos, entre otros (…) La cartera de proyectos no es un listado donde la compañía va a invertir sí o sí. Son opciones, y cuando llegan a un estado avanzado de autorización, el directorio tomará la decisión de inversión final. Esto pasa cuando se tiene, por ejemplo, un contrato de venta de energía, la seguridad de que no se van a crear líos en la fase de construcción, y que no hay riesgos comprometidos para invertir. Hasta que llega ese momento, el proyecto es solo una oportunidad para invertir. Este es el cambio que hizo la compañía con la nueva estrategia de tener muchos más proyectos de los que se quieren hacer. Yo estoy 100% seguro de que nunca vamos a hacer tres mil MW en Chile en los próximos años, seguro. Son oportunidades de inversión”.

D’Agnese precisó posteriormente que, sobre esta última frase, se refería a los próximos cinco años.

-¿Pero por qué anunciaron al mercado que iban a invertir tres mil MW?

No, esto no es lo que se pretende invertir, en absoluto. Es un plan (…) Hay un proyecto que se está construyendo que es Los Cóndores. Hay proyectos donde se va a invertir, que son los más avanzados de los 3.000 MW. Hay otros proyectos donde vamos a invertir después de 2020, que no sabemos el número y nunca lo hemos comunicado, y hay proyectos que nunca se van a hacer, estas son las categorías”.

-Pero, ¿cuál es la razón del anuncio si existe claridad de que muchos no se van a hacer?

“Es un listado de oportunidades. En el pasado, esta compañía ha cometido el error de decidir realizar sí o sí ciertos proyectos, e invertir mucho dinero y descubrir finalmente que no son factibles. Esto es lo que no queremos hacer más: hemos cambiado la manera de trabajar. Ya no hay proyectos enormes como HidroAysén. Cuando todas las estrellas se alineen y el proyecto esté bien encaminado, lo pondremos sobre la mesa de los directores y tomaremos la decisión de invertir”.

-La probabilidad que todo se alinee es baja…

“No creemos. Los grandes proyectos los sacamos de la cartera”.

-Anunciaron que el 64% de tres mil MW serían hidroeléctricos. Pero en la cartera de la CNE solo figura una minihidro por 7,6 MW. ¿Su foco estará en este tipo de centrales?

“No. Hay minihidros, pero también otros tipos de hidroeléctricas, aunque la máxima capacidad será la de Neltume de 490 MW”.

Fuente: Nueva Minería