“Funeral de la ampolleta”, otro paso a la eficiencia energética

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“Es el funeral de la ampolleta incandescente, porque en Chile se prohíbe la comercialización de este elemento”. Con esta frase, el ministro de energía, Máximo Pacheco anunció en Concepción lo que desde hoy es una realidad: ya no se venderá más este pequeño pero útil aparato que por años iluminó la vida de todos.

Lo anterior está enmarcado en el Estándar de Eficiencia Energética, que implica la regulación y/o restricción a la comercialización de productos ineficientes debido a su impacto en el gasto energético.

Con la tecnología existente, actualmente se considera poco eficiente a la ampolleta tradicional, ya que el 85% de la electricidad que consume la transforma en calor y solo el 15% restante en luz.

El proceso de retiro de este implemento comenzó con la resolución Exenta N° 60, del 18 de diciembre de 2013. La misma medida establece un calendario gradual en la implementación del estándar. “No se podrán comercializar, por parte del fabricante y/o importador, aquellas lámparas incandescentes que tengan un índice de eficiencia energética mayor o igual a 80%”, establece el dictamen.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Es así que desde hoy se dará paso a nuevas tecnologías como las lámparas de bajo consumo (LFC) o a las aún más eficientes con tecnología LED.

Las nuevas ampolletas producirán importantes ahorros para las familias, a pesar de ser una inversión mayor la compra.

La seremi de Energía, Carola Venegas, dijo que hoy existe una conciencia más generalizada del cuidado de la energía. Agregó que a nivel mundial el sector que más impacta al calentamiento global y los gases de efecto invernadero es el energético. “Si bien Chile es el país que menos golpea al calentamiento global, es a la vez el que más se impacta respecto del mismo. Como somos pocos y los ingresos no son altos, por lo general el consumo va asociado a las rentas y la energía que se consume acá aún es poca. Sin embargo, lo que se gasta en el mundo repercute en el país, por lo tanto, debemos estar presentes con los compromisos”.

METAS

Por eso, dentro de la política energética nacional hay metas que se cumplen con acciones como el funeral de la ampolleta. Por ejemplo, de acuerdo a la agenda, el país reduce en un 30% sus emisiones de gases de efecto invernadero, teniendo como referencia el año 2007. “Esto se cumple aumentando la porción de energías renovables y reduciendo el consumo”, apuntó la seremi.

Además, dentro de la eficiencia energética, para el año 2035, el 100% de las nuevas edificaciones de uso público y residencial deben cumplir con estándares de construcción eficientes. Hoy como existe la costumbre de que los electrodomésticos tengan una etiqueta que indica el gasto, las viviendas también lo tienen actualmente de manera optativa, pero desde fines del año próximo esto será obligatorio.

Carola Venegas cree que el mercado de la edificación se moverá hacia inmuebles con mayores exigencias y si en el presente no hay ninguna medición, puede ser que algunas estén muy afuera de patrón. Por eso, al 2050 el 100% de las construcciones nuevas tendrán altos modelos eficientes, además de sistemas de control y gestión inteligente de la energía. “Es complicado plantear que un edificio no tenga una caldera, pero en la medida que fue construido con estos estándares, la estructura consumirá menos energía”, remarcó.

AHORRO

Una cosa que aclaró la secretaria ministerial es que si bien las lámparas fluorescentes compactas (LFC, las más icónicas de eficiencia, enroscadas) y las de LED tienen un costo mayor inicial, en pocos meses se paga esa diferencia de valor y de ahí en adelante es como un inversión y se logra ahorro.

“Por eso, este proceso lo que hizo fue hacer una invitación a no solo fijarse en el precio inicial y nos quedáramos con la percepción de que es más cara, sino que, además, a identificar que tienen mayor vida útil, que consumen un 80% menos y por ende, ese mayor costo inicial es ampliamente devuelto en la vida útil de estas ampolletas y la cuenta final”.

Por lo general, indicó, ocurre que en la tecnología cuando algo aparece es caro, pero en la medida que se va masificando y los mismos proveedores van teniendo economías de escala, los precios van disminuyendo. En eso, la tecnología LED ha ido bajando.

Fuente: El Sur

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