Expedición que investiga cambio climático llegó a Chile

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Expedición

Grupo científico francés examinará el impacto del calentamiento global en arrecifes de coral.

En Isla de Pascua desembarcó el jueves pasado la expedición científica francesa Tara. Desde mayo que viaja recolectando información sobre la vida marina del Océano Pacífico, y cómo se ha visto afectada por el cambio climático. En Chile tendrá dos misiones.

La primera es investigar el coral de Isla de Pascua. Esta expedición se sumergirá en las aguas de la polinesia chilena con el fin de recolectar material genético del coral y otros animales. La segunda misión es colaborar con un grupo de científicos chilenos, compartir métodos de investigación y desarrollar juntos nuevos instrumentos para mejorar la gestión de los océanos.

‘En una exploración como ésta, que es global y sistemática, se pueden realizar muchas investigaciones. En marea roja, por ejemplo, que es una consecuencia del cambio climático, te puede dar luces sobre las capas de movimientos de aguas, la fluidodinámica.

Porque es multiparamétrica. La masividad de sus datos también te permite generar un conocimiento a nivel planctónico que te sirve para caracterizarlo’, dice Alejandro Maass, subdirector del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile, quien será parte de este intercambio científico.

Además, hoy 9 de septiembre miembros de la expedición tendrán un diálogo abierto con la comunidad en el encuentro ‘Expedición Tara Pacific: entendiendo el cambio global y la crisis ecológica que enfrentan los océanos’.

Estará presente Eric Karsenti, biólogo molecular y director científico de la expedición entre 2009 y 2012. Será una actividad gratuita y abierta al público, a las 9.30 horas en el Salón de Honor de la casa central de la Universidad de Chile. UN BANCO DE GENES Desde 2003 que Tara Expeditions recorre los mares realizando investigación científica.

En la expedición anterior, que se extendió desde 2009 a 2012, el foco estuvo puesto en el plancton de los océanos. Como resultado, obtuvieron un mapa de 40 millones de nuevos genes.

Estos datos están disponibles para toda la comunidad científica mundial, y constituyen un gran aporte para los bancos de genes que permitirán hallazgos insospechados. En cuanto al presente viaje, zarparon desde Lorient, Francia, en mayo pasado, y llegaron al Océano Pacífico en julio. Su primera escala fue en Malpelo, a 500 kilómetros de la costa de Colombia.

Es un ‘iceberg’ de piedra de 300 metros de altura, muy rico en vida marina. Uno de los objetivos ahí fue encontrar un tiburón-ballena para implantarle un rastreador, pero no hubo caso.

No fue posible dar con ninguno. ‘Es un asunto de suerte, nunca tenemos seguridad de lograr verlos, pero debemos seguir’, explicó en el blog de la expedición, Sandra Bessudo, directora de la Fundación Malpelo.

Fuente: La Hora

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